
Deja que tu cuerpo se vista de miles de suaves caricias a la luz de las mágicas llamas que, envidiosas, observan el calor de nuestro deseo, deja que se impregne del aroma que tanto añoras, deja que se convierta en parte de mí.
Deja que apriete tu mano con fuerza y me dejaré llevar por los senderos de tus besos y abrazos, dejaré que seas la estrella que guíe mi alma, que la noche me envuelva en el suave manto de tus brazos y en la dulce nana de tus besos.
Deja de soñar despierto pues,como ninfa, del sueño surgí para recibir tu amor.