
Uno y solo uno que, con mirada dulce y burlona, pareciese rescatar de lo más hondo de mi ser aquello que creíamos olvidado y enterrado entre años de cordura y sensatez.
Y, de repente, todo vuelve atrás en la vida, el final se une al principio como mágica danza al abrigo de la ilusión.
Uno y solo uno, más como dos luceros que se abrazan en la noche fundiendo en mágica explosión de luz el calor de sus cuerpos...así el misterio que une las almas hace girar sin descanso el engranaje de la vida, el que devuelve a su justo sitio lo que antaño quedó suspendido en el aire a la espera del justo momento en que los sueños tejen delicada y sutil túnica de realidad.