
Hoy no me asomo a esta mágica ventana para hablar de amor, ni de ilusiones, ni tan siquiera de deseo o ternura, porque hoy comprendí esa desazón que a ratos acompañaba mi alma; es mi amiga, compañera de viaje, la que comparte a ratos mis días y mis noches; es la desilusión,el desengaño, la desesperanza, es la que acompaña a las ardientes lágrimas que surcan mi rostro, la que acongoja al corazón, la que llena de dudas mi existencia.
Y yo me pregunto: ¿por qué?, ¿qué daño hice?, ¿cuál fué el error?; pero busco y no hallo la respuesta, quizás no exista, quizás sea mi sino, quizás solo sea la sombra de mi cobardía.
Puede que mi existencia se encontrara en el sitio y el momento equivocado, que mis sentimientos erraran el camino o tan solo que la recompensa de sentirse amada estuviera vetada para mí, pero sigo y sigo preguntándome ¿acaso hice algo diferente que amar con toda mi alma?, ¿fué un error anteponer siempre sus deseos y sus ilusiones a los míos?...
Observo a felices enamorados, sus miradas, sus palabras, sus gestos y sus mimos y no hay nada que desmerezca mi amor; la ilusión de compartir momentos, la entrega fiel e ilusionada de versos que lleguen al alma, retazos de experiencias vividas y una mirada cómplice ante el desatino de la realidad; más todo esto que en otros bastaría para besar el cielo, en mí queda perdido, se anegó la divina magia que conecta los corazones, puede que nunca llegara a existir y que los años pasados fuesen ilusiones, malditos reflejos que al alma engañaron.
Aún así, sigo creyendo en el amor; en mi amor, en mis sentimientos, !que no me los robe nadie!, me siguen perteneciendo aunque dentro de mí y por mí pervivan
Y, por supuesto, por aquí estaré, "atrapando ilusiones" para quien quiera compartirlas, para regalarlas a las amigas, para que lleven mis alegrías y mis penas "allende" los mares.